//Esta es una de las Gestas (pequeñas aventuras cortas) que los jugadores en los Grupos Beta de Neon Knights podían jugar como acción en un turno semanal.//
En tus andanzas por los campos radioactivos encuentras una especie de fortaleza metálica. Está algo ruinosa y a todas luces abandonada, pero quizá albergue emocionantes secretos.
Frente a tí hay dos grandes puertas.
Puedes ir por la [[Puerta Izquierda]] o por la [[Puerta Derecha]]Te encuentras ante un largo pasillo. Avanzando hacia tí, a velocidad alarmante, ¡una especie de Engendro Mecánico se acerca!
Puedes [[Atacar]] o intentar [[Hablar]] con el Engendro.
Escapar no es una opción honorable para un Neon Knight. Además, la puerta por la que has entrado parece estar cerrada, así que, en el caso hipotético de que fueras deshonorable (Computón no lo quiera), tendrías las mismas opciones.Te encuentras en una amplia estancia pobremente iluminada. Allí y allá distingues bultos cubiertos por la vegetación que quizá fueron grandes arcones, cables, o quién sabe qué.
A un lado de la estancia una suerte de fuente derrama un refulgente liquido verde, y al fondo distingues otra gran Puerta.
Puedes [[beber el extraño líquido]] o ir a la [[Puerta del Fondo]]Te lanzas hacia el Engendro Mecánico con ganas de gresca, pero es superior a tí a todas luces. Fue todo muy confuso, pero te pareció que portaba en su interior algún tipo de botellas, y gritaba algo de que él era un "Expendedor Automático de Bebidas Refrescantes" y que nadie le amenazaba en su lugar de trabajo. Te dejó de patitas en la calle, y perdiste 3d6 puntos de resistencia.
//Este es uno de los finales posibles de esta Gesta. Después de jugarla, los jugadores de la Beta no veían el resultado hasta recibir el Boletín semanal, y los daños o recompensas sufridos también podían variar según las características de su Personaje y distintos controles de habilidad.//Cuando el Engendro Mecánico está frente a tí, intentas presentarte y hablarle.
"¡Que alivio, alguien con quien hablar!", exclama. "¡Llevo tanto tiempo solo aquí!".
El Engendro se presenta como un "Expendedor Inteligente Móvil de Bebidas Refrescantes". Desgraciadamente, tiene sus circuitos algo fundidos, y no lograr recordar cuánto tiempo lleva aquí, ni cuál era el propósito de los que habitaban esta Fortaleza.
Tras un rato de charla educada pero superficial, el Expendedor se disculpa y sigue con su ronda. Antes de irse te hace entrega de una de sus "Bebidas Refrescantes": una botella de reluciente líquido verde, que te guardas con cortesía (y algo de aprensión).
Puedes seguir por la [[Puerta del Fondo]] del pasillo.En el centro de esta estancia encuentras una especie de Arcón Metálico, anclado al suelo. En el fondo, una puerta semiabierta deja ver la luz del sol.
Puedes intentar [[Abrir el Misterioso Arcón]], o dirigirte hacia la [[Salida]]Al beber el líquido verde, te notas más robusto: has subido de forma permanente 1d3 Puntos en Robustez. Al ser la Resistencia suma del Vigor y la Robustez, tu máximo de Resistencia y tu Resistencia actual también suben en 1d3 puntos.
//Este es uno de los finales posibles de esta Gesta. Después de jugarla, los jugadores de la Beta no veían el resultado hasta recibir el Boletín semanal, y los daños o recompensas sufridos también podían variar según las características de su Personaje y distintos controles de habilidad.//Al abrir el arcón activaste alguna especie de chispazo de defensa y pierdes 2d6 puntos de Resistencia. Dentro encontraste lo que parece un Refuerzo Blindado de Posaderas, cuya fabricación y materiales escapan a tu entendimiento. Te protegerá absorbiendo puntos de Resistencia por tí en enfrentamientos físicos (no en la Taberna, claro).
//Este es uno de los finales posibles de esta Gesta. Después de jugarla, los jugadores de la Beta no veían el resultado hasta recibir el Boletín semanal, y los daños o recompensas sufridos también podían variar según las características de su Personaje y distintos controles de habilidad.//Por esta puerta, sales de la Fortaleza. Has conseguido esquivar sus peligros, aunque tampoco te llevas de vuelta ninguna recompensa especial. De todos modos, piensas ya va siendo hora de volver a la Corte de Computonia.
//Este es uno de los finales posibles de esta Gesta. Después de jugarla, los jugadores de la Beta no veían el resultado hasta recibir el Boletín semanal, y los daños o recompensas sufridos también podían variar según las características de su Personaje y distintos controles de habilidad.//